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Probemos Hablando Formación para la convivencia colaborativa

La Procuración Penitenciara de la Nación (PPN) propuso al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación, desarrollar durante el año 2018 el proyecto piloto “PROBEMOS HABLANDO: FORMACIÓN PARA LA CONVIVENCIA COLABORATIVA” (PH+FCC); un programa de capacitación en “métodos participativos y colaborativos” de resolución de conflictos, dirigido a personas privadas de libertad.

Se trató de una propuesta innovadora (piloto) orientada a promover el enfoque colaborativo para el abordaje, transformación y resolución de conflictos entre las personas privadas de la libertad, generando experiencias positivas en esta materia, que pudieran aportar a la convivencia pacífica y la colaboración responsable, así como promover el desarrollo de proyectos de vida sin violencia ni delito, incluyendo el ejercicio de roles positivos en el medio social y familiar.

El Proyecto PH+FCC se propuso funcionar desde su propia gestión como una apuesta estratégica capaz de mostrar los efectos positivos de las intervenciones institucionales cuyo modelo es el diálogo y el trabajo colaborativo. Al tiempo que se desarrolló en ejercicio del mandato impuesto a la PPN por la Ley 26.827, como mecanismo de prevención de la tortura; apoyándose en la buena recepción que habían tenido el Programa Marcos de Paz y sus precedentes en la materia por parte de las personas privadas de libertad, los agentes penitenciarios y las instituciones públicas asociadas.

Este proyecto fue seleccionado para ser cofinanciado con los fondos TRAC, por ofrecer respuestas a problemáticas priorizadas por el Estado Argentino y la mencionada agencia de Naciones Unidas. En particular, en torno del Objetivo N° 16 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible: Paz, Justicia e Instituciones Sólidas.

Las actividades de capacitación se orientaron a tres grupos de personas; detenidas respectivamente en el Complejo Penitenciario Federal IV de Mujeres, y las Unidades Residenciales II y III del Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza. Buscando a la vez generar, promover y organizar “capacidades” en los participantes del programa y en las instituciones participantes, para que pudiesen servir como base para futuras iniciativas de diálogo.

Para este programa clave contar con las potencialidades y recursos del equipo interinstitucional e interdisciplinario de facilitadores del diálogo del Programa Específico Marcos de Paz; a los que se sumaron funcionarios/as de la PPN y consultores contratados especialmente para la iniciativa, con el apoyo de los fondos TRAC.

Debe tenerse en cuenta, a su vez, la articulación permanente con las autoridades del SPF, tanto a nivel nacional como en las diversas unidades, para lograr un eficaz desarrollo de los propósitos de la iniciativa. Lográndose un considerable éxito en este plano, gracias a la colaboración contante de parte de los agentes y responsables. 

Para el desarrollo de las actividades de formación, se seleccionaron -de común acuerdo con las autoridades de las tres unidades- ciertos públicos destinatarios. En el caso del CPF IV, la “charla introductoria” fue ofrecida a una decena de pabellones, a todos los cuales se dirigió la coordinación del proyecto y el equipo docente, anunciando a las detenidas, con el apoyo de un folleto, la fecha y modalidad de esa actividad inicial, a realizarse en el Centro Cultural del complejo unos días después. En el caso de las dos unidades de varones, sus respectivas  autoridades indicaron la conveniencia de trabajar con uno de los pabellones “grandes” (en ese entonces de 45 internos). Seleccionándose respectivamente los pabellones “D” del “Módulo II” y “F” del “Módulo III”. En ambos casos, el equipo de coordinación del proyecto visitó a los detenidos  mencionados para dialogar con ellos, llevando el anuncio de la charla introductoria, que se propuso realizar en el interior de los pabellones. Lográndose cumplir con las mencionadas charlas introductorias, de acuerdo a lo previsto. 

Mediante estas charlas y las actividades previas, se logró acceder al público al que se esperaba “sensibilizar” en esta temática y comunicar la existencia del programa.

Al término de estos encuentros, se procedió, mediante un formulario impreso, a inscribir a las personas interesadas en formar parte del proyecto formativo. 

Las personas interesadas, 59 en total, recibieron un primer trayecto de capacitación y diálogo formativo, de 20 horas, en encuentros semanales. Una vez completada dicha etapa, se diseñaron y aplicaron varias propuestas para la práctica de lo aprendido; de lo cual resultaron encuentros con detenidos de otros pabellones, la elaboración de una primera versión de “cuadernillo” para la formación colaborativa y otras iniciativas surgidas de los intereses de los protagonistas. Observándose durante esa etapa una muy natural adopción por parte de los participantes del enfoque dialógico, como una posibilidad concreta, susceptible de desatollarse en el medio en el que viven. 

Entre los productos resultantes de esta iniciativa, se destaca a su vez el cortometraje “Probemos Hablando”, realizado por 100 Bares Producciones.